Destacado
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Indeseada compañía
. – ¡Hay alguien aquí! ¿Qué demonios sucede en este pueblo?
¿Será que todos se mudaron?, se pusieron de acuerdo, dejándome solo en esta
mugrosa pocilga, la calles amanecieron vacías, no hay ninguna tienda abierta.
. – Manuel, hombre de mediana edad, antisocial por
naturaleza, cruzaba de calle solo para no tener que dar los buenos días a otras
personas, evitaba cualquier tipo de conversación, solo cuando era estrictamente
necesario socializaba, el día de ayer cumplió años y lo celebro solo en su
departamento, allí al soplar la vela deseo desde lo mas profundo de su corazón
algo, un algo que el universo lo escucho y se lo regalo.
.
- ¡Es que ni los insoportables perros están molestando! Bueno a lo mejor están
todos en las tabernas, seguro hay juego de futbol, iré por una cerveza… pero…
¿pero que rayos? Tampoco hay nadie, Mmm… no creo, es decir, el deseo que pedí
anoche, pero que se cumpliera, no puedo creerlo.
.
– Bueno, si fue así, ¡gracias universo! A disfrutarlo, nada de molestas
personas, nada de mascotas insoportables, solo yo, iré a comer algo al
restaurante de Mario, sin Mario ja, ja, ja, no lo aguantaba… bueno ya aquí me
toca cocinar, pero no me importa pagar ese precio con tal de estar en paz…
delicioso, listo, dejare el dinero en la caja registradora para cuando regrese.
.
– Así pasaban los días, Manuel hacia lo que quería, sin el molesto bullicio de
las personas, eso sí, dejaba siempre el pago de lo que tomaba ya que no era
ningún ladrón, transcurrieron los meses, Manuel era feliz… bueno, eso pensaba
él.
.
– Otro día mas y las personas no regresan, que importa, mejor aún, esta noche
me sentare el Bar de Antonio, ese al que siempre quise entrar, pero todas las
noches tenía un montón de clientes, muchas personas a mi alrededor, teniendo
que escuchar sus penas y glorias, así no estuvieran hablando conmigo, que
pesadez, como si me importara.
.
– Excelente ambiente, amplio y bien iluminado, me quedare en la barra ya que yo
mismo debo servirme… listo, bueno ¡salud! - ¡Salud! - ¡Tu! Y ¿tu que haces aquí? ¿Por qué
no te fuiste con los demás? - ¿Y dejarte solo de nuevo? es más, quien me trajo de vuelta fuiste
tu - ¿Yo? Si te quiero lo mas lejos
posible de mí. – Sírveme
otro trago por favor, deja el teatro, recuerda que como yo nadie te conoce
mejor, ya que estamos aquí sin que nadie nos moleste, hablemos. - ¡No tengo nada que hablar contigo! Déjame en
paz, vete. - ¿Qué
me vaya? ¡por favor! si había estado esperando este momento por mucho tiempo,
toda esa gente alrededor molestando.
.
– Todos se fueron, vete con ellos. – Por mas que intentabas alejar a las personas, en el fondo
necesitabas de su presencia, de esa manera yo no aparecería en tu vida, pero
hoy, gracias a tu maravilloso deseo de cumpleaños, ya no están y yo he
regresado, ahora hablemos de esos oscuros secretos tuyos, de esas cosas que has
tratado de sacar de tu mente durante años, si no quieres contármelas, no te
preocupes que las contare para refrescártelas ja, ja, ja, que divertido,
comencemos… ¡Hey! no te vayas.
- ¡Déjame en paz! - ¿De
verdad crees que tienes donde esconderte de mí? Vamos hombre, no se para que te
molestaste en salir corriendo, ahora sal de allí, el deposito del mercado no es
un buen sitio para esconderse. -
¡Por favor que alguien me ayude!
¡Regresen!
.
– Manuel, recibió el regalo deseado, quedarse solo, sin personas molestas a su
alrededor, lo que no aclaro en su deseo fue incluirse el mismo, pasaba la vida
quejándose de las personas, lo que no comprendía es que ellos mantenían alejado
al sujeto que si lo juzgaría y lo condenaría, Manuel jamás imagino que lo peor no
fue quedarse solo, lo peor fue haberse quedado con él mismo.
FIN
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Entradas populares
El crucero
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps

Comentarios
Publicar un comentario