Ir al contenido principal

Destacado

Ensueño

  . – Toma mi mano, camina conmigo, no mires hacia atrás, no mires hacia adelante y por favor por lo que mas quieras, aun no observes a los lados. . – Millones de preguntas saltan a tu mente en estos momentos, pero solo una de ellas es la importante, ¡NO ME SUELTES! Continúa caminando, no te dejes distraer, olores, sonidos y voces intentaran robar tu atención, camina y no me sueltes. . – Detente, comienza a llover, abrázame fuerte y cierra los ojos, siente las gotas, solo siéntelas no las oigas, piensa, solo piensa por un instante en lo que dejaste atrás… ahora piensa en lo próximo que estas por dejar, así es, apoya tu cabeza en mi hombro. . – Soy lo que siempre soñaste, soy aquella que protagonizaba tus fantasías, soy la mujer mas hermosa que pudo fabricar tu deseo, mis ojos profundos, no son mas que un reflejo de los tuyos, ¡ Hey ! Ábrelos lentamente, levanta la mirada, no veas a los lados, no veas atrás, no veas hacia adelante, solo obsérvame a mi… llueve, sigue lloviendo....

Exploración Urbana

 


. – Ni modo Katherine, apaguemos las cámaras y vámonos de aquí. – Pero profesor, una hora más, tal vez… - ¿Tal vez qué? Otra exploración infructuosa, bueno infructuosa para la superstición y eso que llaman paranormal, ya ves porque ha sido de gran utilidad hacer estos en vivo para que nuestros seguidores se den cuenta que eso que ven en internet de eventos “paranormales” no son mas que patrañas, así que despidámonos de nuestros seguidores deseándoles un feliz descanso y esta noche un punto más para la ciencia.

El profesor Cristian, daba clases de ciencia en la Universidad Nacional, hombre de mediana edad que vivía solo y no se le conocía familia, la definición de escepticismo en el diccionario debería llevar a un lado su rostro ya que Cristian no creía en nada que no pueda ver y comprobar. Para cuando comenzó la moda de las exploraciones urbanas en las redes, con videos donde mostraban eventos paranormales en esos sitios desolados y abandonados que los jóvenes visitaban, el profesor observo falta de interés en sus clases así como ausencias, falta de interés porque en más de una ocasión tuvo que quitarle los celulares a algunos estudiantes que estaban viendo a escondidas videos de exploraciones urbanas en plena clase, ausencias porque descubrió que uno de esos canales en internet pertenecía a un grupo de sus estudiantes, que se ausentaban para ir a explorar; cansado de esto decidió combatirlos en su propio terreno y abrió un canal en las redes para comenzar a realizar exploraciones el mismo y demostrarle luego de cierta cantidad de videos, que todo eso que ven y les fascina es falso.

Katherine, alumna del profesor Cristian, ella muy en silencio había desarrollado un sentimiento hacia él, el cual sabía que jamás se lo debía decir porque que era una relación imposible, con 23 años de edad ya había aprendido a vivir sola, ya que sus padres jamás estaban en casa ni siquiera en el país, en el año con suerte pasaban una semana con ella, sus empleos los tenían de un lado a otro, así que para Katherine la soledad era costumbre. Una noche de viernes se encontraba en su laptop buscando de entretenerse un poco viendo videos en las redes, cuando por accidente se topó con el canal recién abierto por el profesor Cristian, de momento no tenía suscriptores y tan solo dos videos, los cuales despertó en ella un sentimiento casi de lastima ya que el profesor no era del todo tecnológico y los mismo carecían de cualquier atractivo para llamar la atención de las personas, a diferencia del profesor Katherine si creía en lo paranormal, entonces decidido que la semana siguiente hablaría con él para ofrecerle su ayuda.

. – Buenos días profesor ¿cree que al terminar la clase me daría unos minutos para hablar con usted? – Si claro Katherine, no hay problema; al terminar la clase Katherine espero que todos los alumnos desalojaran el salón y se acercó al profesor. – Perfecto Katherine, cuéntame que querías hablar conmigo. – Bueno profesor, fíjese el viernes en la noche me tope con su canal en las redes y la idea principal esta interesante, pero creo que podría ayudarlo. – Esto es riesgoso Katherine y no creo que tus padres lo aprueben. – Mis padres profesor, saben de mi por videollamadas ya que prácticamente vivo sola ellos nunca están en el país, así que por ellos no se preocupe. – Pero lo haremos a mi manera, tomando todas las medidas de seguridad. – ¿Para que los muertos no nos hagan daño? – Que graciosa, pues me refiero a los vivos específicamente a los vagabundos, adictos entre otras escorias sociales.

De esta forma comenzaron a realizar las exploraciones urbanas, un profesor con un sentimiento ambiguo de frustración por no haber hallado nada hasta los momentos, pero también de satisfacción mostrándole a sus seguidores en las redes que es falso aquello que llaman paranormal, bueno digamos seguidores a unos pocos que lo siguen, ya que por más que Katherine se lo explicaba el profesor no entendía que a la mayoría de las personas le gusta el Show, que en las redes tiene éxito aquello que presenta un espectáculo de cualquier tipo, el cual en la mayoría de los casos no es necesario que sea bueno para lograr seguidores y likes.

. – Profesor ¿Qué le pasa? – Nada, tranquila es un pequeño mareo y un dolor de cabeza, debe ser el olor a humedad de este sitio, vámonos. – Claro, no sin antes despedirnos de nuestros seguidores; a lo que Katherine mientras se despedía pensaba “claro si son 6 personas que nos estarán viendo por lastima”. A partir de esta exploración esos mareos y dolores de cabeza empeoraban y lo que no le contaba el profesor a Katherine era que venían acompañados de alucinaciones, o bueno de eso quería convencerse él mismo que solo eran alucinaciones. De camino a casa Katherine insistió en preguntarle al profesor por sus mareos, él no le quedo de otra que contarle el tipo de alucinaciones que venían acompañando los dolores. – Vienen a mi mente como fotos rápidas de un lugar, una especie de hospital o algo parecido, unos ojos con una energía oscura terrible y una voz que algo dice que no entiendo. - ¿Pero como es ese sitio? – La entrada es gris, con una construcción antigua y descuidad, veo como las habitaciones están sucias las ventanas cerradas solo una donde se ve un rio o algo así. – Profesor!!! Yo se donde es ese sitio, ese es el hogar de cuidado para los ancianos llamado Dulce Despertar; el rostro de asombro del profesor no fue normal, no respondió nada, solo se despidió, Katherine siguió a su casa con muchas dudas, pero entendió que no era el momento de preguntar más nada.

Al día siguiente, Katherine busco al profesor al salir de su clase de química, mientras caminaban por los pasillos de la universidad ella comenzó a preguntarle. - ¿Porque se puso pálido al decirle donde quedaba el sitio con el alucinaba? - ¿Existe alguna posibilidad, que no te conteste y dejemos ese tema así? – No. – Lo imagine, sentémonos en la cafetería nos tomamos un café y te cuento. En ese momento, el profesor le confeso a Katherine que inmediatamente que ella le dijo que sitio era el de sus alucinaciones, él lo identifico, era el sitio donde interno a su padre y donde falleció según por causas naturales. – Profesor que impresión, ¿y como quedaron las denuncias que habían hecho algunos familiares de los pacientes de allí, en relación a supuestos maltratos y aberraciones con los ancianos? – No se de que me hablas; en ese momento el profesor se levanto de la mesa y dio por concluida la conversación y se retiró a su casa.

Katherine, no pudo haber quedado mas intrigada con la situación y lo llamo a su casa esa misma noche. – Hola, profesor disculpe la hora, pero quede un poco perturbada con la conversación de esta tarde, ¿Qué le parece si la próxima exploración la hacemos en ese sitio? Así tal vez deje de tener esos dolores de cabezas y alucinaciones. – No creo Katherine. – Profesor imagino que su relación con su padre no era la mejor o que él no fue un buen padre. – Algo así Katherine. – Entonces, ¿Qué le parece vamos este fin de semana? – Déjame pensarlo y el viernes te aviso; así transcurrieron los días de la semana en la Universidad, con un profesor taciturno, de energía muy baja, retraído, Katherine lo observaba no quería decirle mas nada respecto al tema, respetando el esperar hasta el viernes para que él le avisara.

Llego el viernes y Katherine estaba mas ansiosa que de costumbre que terminara la clase, esperando la respuesta del profesor. – Katherine, esta bien vamos, tal vez tengas razón, tal vez necesite reconectarme con mis sentimientos y así dejarlos ir. – Perfecto profesor, incluso pensaba que siendo algo tan personal, tal vez no deberíamos transmitir en vivo sino solo grabar y luego decidir si subirlo o no. – Estoy de acuerdo contigo, excelente idea, por favor avisa a tus padres en donde estaremos este fin de semana, no se vayan a preocupar. – A preocupar ja, ja, ja, con suerte vendrán a casa en Navidad. – De igual forma, escríbeles a donde estaremos. – Ok, ok.

Estaban preparados y en camino a Dulce Despertar, se fueron en horas de mediodía para aprovechar la luz de la tarde y regresar antes que cayera la noche, llegaron y el profesor estaciono donde habían bastantes matorrales y arboles según el para evitar lo ensuciaran las aves y que el sol intenso que había dañara la pintura ya que estaba recién pintado, no les costo mucho entrar ya que el sitio estaba prácticamente en ruinas, era bastante grande tenia dos pisos, pero cada piso era muy largo y tenían muchas habitaciones que comprendían depósitos, baños, consultorios y donde dormían los pacientes, también poseía su respectivo sótano.

. – Creo que lo mejor es separarnos profesor, esto es muy grande y si vamos los dos juntos no alcanzaremos ni a cubrir la mitad. – Aunque no estoy de acuerdo por la inseguridad, por otro lado tienes razones y la idea es que no nos agarre la noche aquí, enciende tu radio para mantenernos comunicados de igual forma si nos fallan las radios usaremos los celulares; de esta forma cada uno se fue por un ala de la institución, Katherine en principio estaba impresionada por el estado de desidia en que se encontraba la infraestructura, muebles ruidos seguramente por roedores, el oxido devorando todo hierro y metal a su paso, olores indescriptibles.

El recorrido del profesor estaba lleno de ansiedad, incertidumbre e incluso aunque el se negaba aceptarlo, miedo, sentimiento último que jamás había tenido en anteriores exploraciones. - ¿Katherine, me copias? – Si profesor, lo copio. – Te informo que más allá de abandono y desidia no halle nada en particular, voy a proceder a bajar al sótano. – Tenga cuidado profesor y no me refiero a nada paranormal, sino algún animal salvaje o algún indigente violento que pudiera estar viviendo allí. – No te preocupes, tomare las acostumbradas prevenciones, por lo pronto tu revisa el segundo piso, estamos en contacto; el profesor bajo poco a poco, con su linterna encendida, los tablones de las escaleras no brindaban ningún tipo de seguridad, al llegar abajo no vio más que escombros de mobiliarios, es decir tenían el sótano como un depósito, sin entenderlo el profesor comenzó a sentir un escalofrió que recorría su cuerpo y fue en ese momento que escucho un fuerte golpe como cuando tocan a una puerta, rápidamente examino su alrededor con la linterna y poniendo mucho cuidado observo que detrás de algunos estantes estaba una puerta, aparto como pudo dichos estantes, respiro profundo y se dispuso a girar la manija para abrirla, pero antes se detuvo porque recordó que debía informarle a Katherine que había encontrado y a donde iba. – (ruido de estática). – Demonios, este aparato no funciona aquí, imagino será por el alcance y toda la estructura entre Katherine y yo, lo hare por el celular. – (no signal). Ok, grandioso no tengo como comunicarme con ella.

Sin poder comunicarse con Katherine, el profesor comenzó a girar la manija, un escalofrió invadía su cuerpo, las gotas de sudor corrían por su frente, aun así termino de abrir la puerta, todo oscuro, alumbro con la linterna a su alrededor buscando posiblemente donde encender una luz, consiguió un suich y se encendió un bombillo que colgaba en medio de aquella habitación, el rostro del profesor era de desconcierto y asombro al observar todo aquello, el cual lejos de ser una simple habitación más, parecía un cuarto de tortura. - ¿Qué es esto? ; a lo que se refería el profesor era a dos camas o lo que quedaba de ellas, con sujetadores para los tobillos y las muñecas, una bañera, una máquina de electroshock, dos mesas con utensilios para operar y otros objetos que sin saber exactamente que eran, su forma indicaba que eran para hacerle al cuerpo humano cosas horribles, todo el escenario descrito con manchas de lo que podría ser sangre seca ya que el olor a oxido y a podrido era muy fuerte, cuando del profesor termino de girar su mirada por toda la habitación la puerta se cerró de forma abrupta. – ¡Hey! Si esto es una clase de broma no es gracioso, abran esa puerta, ¿Katherine, estas allí?; golpeaba y pateaba, buscaba las formas de abrir la única puerta que tenía la habitación ya que tampoco había ventanas, el bombillo se comenzó a poner intermitente.

Katherine, preocupada por el profesor intentaba comunicarse con él, pero no podía, buscaba el camino al sótano, ella comenzaba a sentir que estaba caminando en círculos volviendo a empezar el recorrido de nuevo, para ver si así daba con el profesor.

. – Cristian, por fin te dignaste en venir a visitarme. - ¿Quién esta hablando y en donde esta? - ¿No recuerdas a tu padre, querido hijo? – Esto no me está gustando, ya déjenme salir, esto es una broma de muy mal gusto. – No, no es una broma hijo, por algo viniste hasta aquí algo que jamás hiciste cuando estaba en vida; un profesor arrinconado con las manos en la cara, sudoroso, aterrado, prácticamente sin poder moverse. - ¿Recuerdas cuando me trajiste, aquí? ¿recuerdas cuando te suplique que no lo hicieras? ¿recuerdas la golpiza que me diste para aceptar que me trajeras?; el tiempo de oscuridad en la intermitencia del bombillo era cada vez mayor. – Y a todos les contaste que yo fui un padre abusivo, que por no haber superado ese trauma no podías cuidarme, pero que deseabas lo mejor para mi y por eso me internaste aquí, desde que murió tu madre y yo enferme me convertí en un estorbo en tu vida, sabias que aquí experimentaban con los enfermos y ancianos, aun así, jamás viniste para corroborar que yo estuviera bien menos para sacarme de aquí. – Déjame en paz, déjame en paz, déjame salir de aquí; el profesor escuchaba gritos de personas pidiendo auxilio, escuchaba golpes, escuchaba llantos. – No, aléjate de mi no me toques déjame, déjame...

Hasta que por fin Katherine dio con las escaleras que la llevarían al sótano, bajo con su linterna encendida y vio una puerta abierta de una habitación oscura. – Profesor, profesor está aquí, ¡¡¡Profesor!!!; allí estaba el profesor tirado en el piso encima de sangre fresca, su propia sangre, Katherine aterrada sin entender que había pasado, le daba cachetadas a ver si reaccionaba y observo en un costado su celular encendido y grabando, con las manos temblorosas lo tomo y reprodujo lo que en él se grabó, observo a un profesor en una repugnante habitación gritando solo, pidiendo que lo dejaran salir pero en el video se observa que la puerta siempre estuvo abierta, lo vio tomando uno de los cuchillos y apuñalándose el mismo, en ese momento Katherine suelta el celular y sale corriendo.

Lamentablemente para Katherine, estuvo en el sitio equivocado con la persona equivocada, ella jamás consiguió la salida de esa institución, dando vueltas y vueltas sin encontrar el camino al exterior, un auto escondido bajo los matorrales en una institución abandonada hace años, tampoco le informo a sus padres a donde iba y con quien, en la Universidad tampoco nadie lo sabía, Katherine fue víctima del daño colateral.

Al parecer el padre del profesor no era el malo, pareciera que Cristian fue victima de su propia conciencia mas que de algo paranormal, aunque tal vez una combinación de ambas, irónico sobre todo para alguien tan escéptico, haberse convencido que quien lo mato fue un fantasma.


FIN


Comentarios

Entradas populares