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Exploración Urbana
. – Ni modo Katherine, apaguemos las cámaras y vámonos
de aquí. – Pero profesor, una hora más, tal vez… - ¿Tal vez qué? Otra
exploración infructuosa, bueno infructuosa para la superstición y eso que
llaman paranormal, ya ves porque ha sido de gran utilidad hacer estos en vivo
para que nuestros seguidores se den cuenta que eso que ven en internet de
eventos “paranormales” no son mas que patrañas, así que despidámonos de
nuestros seguidores deseándoles un feliz descanso y esta noche un punto más para
la ciencia.
El profesor Cristian, daba clases de ciencia en la
Universidad Nacional, hombre de mediana edad que vivía solo y no se le conocía
familia, la definición de escepticismo en el diccionario debería llevar a un
lado su rostro ya que Cristian no creía en nada que no pueda ver y comprobar.
Para cuando comenzó la moda de las exploraciones urbanas en las redes, con
videos donde mostraban eventos paranormales en esos sitios desolados y
abandonados que los jóvenes visitaban, el profesor observo falta de interés en
sus clases así como ausencias, falta de interés porque en más de una ocasión
tuvo que quitarle los celulares a algunos estudiantes que estaban viendo a
escondidas videos de exploraciones urbanas en plena clase, ausencias porque
descubrió que uno de esos canales en internet pertenecía a un grupo de sus
estudiantes, que se ausentaban para ir a explorar; cansado de esto decidió
combatirlos en su propio terreno y abrió un canal en las redes para comenzar a
realizar exploraciones el mismo y demostrarle luego de cierta cantidad de
videos, que todo eso que ven y les fascina es falso.
Katherine, alumna del profesor Cristian, ella muy en silencio
había desarrollado un sentimiento hacia él, el cual sabía que jamás se lo debía
decir porque que era una relación imposible, con 23 años de edad ya había
aprendido a vivir sola, ya que sus padres jamás estaban en casa ni siquiera en
el país, en el año con suerte pasaban una semana con ella, sus empleos los
tenían de un lado a otro, así que para Katherine la soledad era costumbre. Una
noche de viernes se encontraba en su laptop buscando de entretenerse un poco
viendo videos en las redes, cuando por accidente se topó con el canal recién
abierto por el profesor Cristian, de momento no tenía suscriptores y tan solo
dos videos, los cuales despertó en ella un sentimiento casi de lastima ya que
el profesor no era del todo tecnológico y los mismo carecían de cualquier
atractivo para llamar la atención de las personas, a diferencia del profesor
Katherine si creía en lo paranormal, entonces decidido que la semana siguiente
hablaría con él para ofrecerle su ayuda.
. – Buenos días profesor ¿cree que al terminar la
clase me daría unos minutos para hablar con usted? – Si claro Katherine, no hay
problema; al
terminar la clase Katherine espero que todos los alumnos desalojaran el salón y
se acercó al profesor. – Perfecto Katherine, cuéntame que querías hablar
conmigo. – Bueno profesor, fíjese el viernes en la noche me tope con su canal
en las redes y la idea principal esta interesante, pero creo que podría
ayudarlo. – Esto es riesgoso Katherine y no creo que tus padres lo aprueben. –
Mis padres profesor, saben de mi por videollamadas ya que prácticamente vivo
sola ellos nunca están en el país, así que por ellos no se preocupe. – Pero lo
haremos a mi manera, tomando todas las medidas de seguridad. – ¿Para que los
muertos no nos hagan daño? – Que graciosa, pues me refiero a los vivos
específicamente a los vagabundos, adictos entre otras escorias sociales.
De esta forma comenzaron a realizar las exploraciones
urbanas, un profesor con un sentimiento ambiguo de frustración por no haber
hallado nada hasta los momentos, pero también de satisfacción mostrándole a sus
seguidores en las redes que es falso aquello que llaman paranormal, bueno
digamos seguidores a unos pocos que lo siguen, ya que por más que Katherine se
lo explicaba el profesor no entendía que a la mayoría de las personas le gusta
el Show, que en las redes tiene éxito aquello que presenta un espectáculo de
cualquier tipo, el cual en la mayoría de los casos no es necesario que sea
bueno para lograr seguidores y likes.
. – Profesor ¿Qué le pasa? – Nada, tranquila es un
pequeño mareo y un dolor de cabeza, debe ser el olor a humedad de este sitio,
vámonos. – Claro, no sin antes despedirnos de nuestros seguidores; a lo que Katherine mientras se
despedía pensaba “claro si son 6 personas que nos
estarán viendo por lastima”. A partir de esta exploración esos
mareos y dolores de cabeza empeoraban y lo que no le contaba el profesor a Katherine
era que venían acompañados de alucinaciones, o bueno de eso quería convencerse
él mismo que solo eran alucinaciones. De camino a casa Katherine insistió en
preguntarle al profesor por sus mareos, él no le quedo de otra que contarle el
tipo de alucinaciones que venían acompañando los dolores. – Vienen a mi
mente como fotos rápidas de un lugar, una especie de hospital o algo parecido,
unos ojos con una energía oscura terrible y una voz que algo dice que no
entiendo. - ¿Pero como es ese sitio? – La entrada es gris, con una construcción
antigua y descuidad, veo como las habitaciones están sucias las ventanas
cerradas solo una donde se ve un rio o algo así. – Profesor!!! Yo se donde es
ese sitio, ese es el hogar de cuidado para los ancianos llamado Dulce Despertar;
el rostro de asombro del profesor no fue normal, no respondió nada,
solo se despidió, Katherine siguió a su casa con muchas dudas, pero entendió
que no era el momento de preguntar más nada.
Al día siguiente, Katherine busco al profesor al salir de su
clase de química, mientras caminaban por los pasillos de la universidad ella
comenzó a preguntarle. - ¿Porque se puso pálido al decirle donde quedaba
el sitio con el alucinaba? - ¿Existe alguna posibilidad, que no te conteste y
dejemos ese tema así? – No. – Lo imagine, sentémonos en la cafetería nos
tomamos un café y te cuento. En ese momento, el profesor le confeso a
Katherine que inmediatamente que ella le dijo que sitio era el de sus
alucinaciones, él lo identifico, era el sitio donde interno a su padre y donde
falleció según por causas naturales. – Profesor que impresión, ¿y como
quedaron las denuncias que habían hecho algunos familiares de los pacientes de
allí, en relación a supuestos maltratos y aberraciones con los ancianos? – No
se de que me hablas; en ese momento el profesor se levanto de la mesa y
dio por concluida la conversación y se retiró a su casa.
Katherine, no pudo haber quedado mas intrigada con la
situación y lo llamo a su casa esa misma noche. – Hola, profesor disculpe
la hora, pero quede un poco perturbada con la conversación de esta tarde, ¿Qué
le parece si la próxima exploración la hacemos en ese sitio? Así tal vez deje
de tener esos dolores de cabezas y alucinaciones. – No creo Katherine. –
Profesor imagino que su relación con su padre no era la mejor o que él no fue
un buen padre. – Algo así Katherine. – Entonces, ¿Qué le parece vamos este fin
de semana? – Déjame pensarlo y el viernes te aviso; así transcurrieron
los días de la semana en la Universidad, con un profesor taciturno, de energía
muy baja, retraído, Katherine lo observaba no quería decirle mas nada respecto
al tema, respetando el esperar hasta el viernes para que él le avisara.
Llego el viernes y Katherine estaba mas ansiosa que de
costumbre que terminara la clase, esperando la respuesta del profesor. –
Katherine, esta bien vamos, tal vez tengas razón, tal vez necesite reconectarme
con mis sentimientos y así dejarlos ir. – Perfecto profesor, incluso pensaba
que siendo algo tan personal, tal vez no deberíamos transmitir en vivo sino
solo grabar y luego decidir si subirlo o no. – Estoy de acuerdo contigo,
excelente idea, por favor avisa a tus padres en donde estaremos este fin de
semana, no se vayan a preocupar. – A preocupar ja, ja, ja, con suerte vendrán a
casa en Navidad. – De igual forma, escríbeles a donde estaremos. – Ok, ok.
Estaban preparados y en camino a Dulce Despertar, se fueron
en horas de mediodía para aprovechar la luz de la tarde y regresar antes que
cayera la noche, llegaron y el profesor estaciono donde habían bastantes
matorrales y arboles según el para evitar lo ensuciaran las aves y que el sol
intenso que había dañara la pintura ya que estaba recién pintado, no les costo
mucho entrar ya que el sitio estaba prácticamente en ruinas, era bastante
grande tenia dos pisos, pero cada piso era muy largo y tenían muchas
habitaciones que comprendían depósitos, baños, consultorios y donde dormían los
pacientes, también poseía su respectivo sótano.
. – Creo que lo mejor es separarnos profesor, esto es
muy grande y si vamos los dos juntos no alcanzaremos ni a cubrir la mitad. –
Aunque no estoy de acuerdo por la inseguridad, por otro lado tienes razones y
la idea es que no nos agarre la noche aquí, enciende tu radio para mantenernos
comunicados de igual forma si nos fallan las radios usaremos los celulares; de esta forma cada uno se fue por un
ala de la institución, Katherine en principio estaba impresionada por el estado
de desidia en que se encontraba la infraestructura, muebles ruidos seguramente
por roedores, el oxido devorando todo hierro y metal a su paso, olores
indescriptibles.
El recorrido del profesor estaba lleno de ansiedad,
incertidumbre e incluso aunque el se negaba aceptarlo, miedo, sentimiento
último que jamás había tenido en anteriores exploraciones. - ¿Katherine,
me copias? – Si profesor, lo copio. – Te informo que más allá de abandono y
desidia no halle nada en particular, voy a proceder a bajar al sótano. – Tenga
cuidado profesor y no me refiero a nada paranormal, sino algún animal salvaje o
algún indigente violento que pudiera estar viviendo allí. – No te preocupes,
tomare las acostumbradas prevenciones, por lo pronto tu revisa el segundo piso,
estamos en contacto; el profesor bajo poco a poco, con su linterna
encendida, los tablones de las escaleras no brindaban ningún tipo de seguridad,
al llegar abajo no vio más que escombros de mobiliarios, es decir tenían el
sótano como un depósito, sin entenderlo el profesor comenzó a sentir un
escalofrió que recorría su cuerpo y fue en ese momento que escucho un fuerte
golpe como cuando tocan a una puerta, rápidamente examino su alrededor con la
linterna y poniendo mucho cuidado observo que detrás de algunos estantes estaba
una puerta, aparto como pudo dichos estantes, respiro profundo y se dispuso a
girar la manija para abrirla, pero antes se detuvo porque recordó que debía
informarle a Katherine que había encontrado y a donde iba. – (ruido de
estática). – Demonios, este aparato no funciona aquí, imagino será por el
alcance y toda la estructura entre Katherine y yo, lo hare por el celular. –
(no signal). Ok, grandioso no tengo como comunicarme con ella.
Sin poder comunicarse con Katherine, el profesor comenzó a
girar la manija, un escalofrió invadía su cuerpo, las gotas de sudor corrían
por su frente, aun así termino de abrir la puerta, todo oscuro, alumbro con la
linterna a su alrededor buscando posiblemente donde encender una luz, consiguió
un suich y se encendió un bombillo que colgaba en medio de aquella habitación,
el rostro del profesor era de desconcierto y asombro al observar todo aquello,
el cual lejos de ser una simple habitación más, parecía un cuarto de tortura.
- ¿Qué es esto? ; a lo que se refería el profesor era a dos camas o lo
que quedaba de ellas, con sujetadores para los tobillos y las muñecas, una
bañera, una máquina de electroshock, dos mesas con utensilios para operar y
otros objetos que sin saber exactamente que eran, su forma indicaba que eran
para hacerle al cuerpo humano cosas horribles, todo el escenario descrito con
manchas de lo que podría ser sangre seca ya que el olor a oxido y a podrido era
muy fuerte, cuando del profesor termino de girar su mirada por toda la
habitación la puerta se cerró de forma abrupta. – ¡Hey! Si esto es una clase
de broma no es gracioso, abran esa puerta, ¿Katherine, estas allí?;
golpeaba y pateaba, buscaba las formas de abrir la única puerta que tenía la
habitación ya que tampoco había ventanas, el bombillo se comenzó a poner
intermitente.
Katherine, preocupada por el profesor intentaba comunicarse
con él, pero no podía, buscaba el camino al sótano, ella comenzaba a sentir que
estaba caminando en círculos volviendo a empezar el recorrido de nuevo, para
ver si así daba con el profesor.
. – Cristian, por fin te dignaste en venir a
visitarme.
- ¿Quién esta hablando y en donde esta? - ¿No recuerdas
a tu padre, querido hijo? – Esto no me está gustando, ya déjenme salir,
esto es una broma de muy mal gusto. – No, no es una
broma hijo, por algo viniste hasta aquí algo que jamás hiciste cuando estaba en
vida; un
profesor arrinconado con las manos en la cara, sudoroso, aterrado,
prácticamente sin poder moverse. - ¿Recuerdas
cuando me trajiste, aquí? ¿recuerdas cuando te suplique que no lo hicieras?
¿recuerdas la golpiza que me diste para aceptar que me trajeras?;
el tiempo de oscuridad en la intermitencia del bombillo era cada vez mayor. – Y a todos les contaste que yo fui un padre abusivo, que
por no haber superado ese trauma no podías cuidarme, pero que deseabas lo mejor
para mi y por eso me internaste aquí, desde que murió tu madre y yo enferme me
convertí en un estorbo en tu vida, sabias que aquí experimentaban con los
enfermos y ancianos, aun así, jamás viniste para corroborar que yo estuviera
bien menos para sacarme de aquí. – Déjame en paz, déjame en paz, déjame
salir de aquí; el profesor escuchaba gritos de personas pidiendo
auxilio, escuchaba golpes, escuchaba llantos. – No, aléjate de mi no me
toques déjame, déjame...
Hasta que por fin Katherine dio con las escaleras que la
llevarían al sótano, bajo con su linterna encendida y vio una puerta abierta de
una habitación oscura. – Profesor, profesor está aquí, ¡¡¡Profesor!!!;
allí estaba el profesor tirado en el piso encima de sangre fresca, su propia
sangre, Katherine aterrada sin entender que había pasado, le daba cachetadas a
ver si reaccionaba y observo en un costado su celular encendido y grabando, con
las manos temblorosas lo tomo y reprodujo lo que en él se grabó, observo a un
profesor en una repugnante habitación gritando solo, pidiendo que lo dejaran
salir pero en el video se observa que la puerta siempre estuvo abierta, lo vio
tomando uno de los cuchillos y apuñalándose el mismo, en ese momento Katherine
suelta el celular y sale corriendo.
Lamentablemente para Katherine, estuvo en el sitio equivocado
con la persona equivocada, ella jamás consiguió la salida de esa institución,
dando vueltas y vueltas sin encontrar el camino al exterior, un auto escondido
bajo los matorrales en una institución abandonada hace años, tampoco le informo
a sus padres a donde iba y con quien, en la Universidad tampoco nadie lo sabía,
Katherine fue víctima del daño colateral.
Al parecer el padre del profesor no era el malo, pareciera
que Cristian fue victima de su propia conciencia mas que de algo paranormal,
aunque tal vez una combinación de ambas, irónico sobre todo para alguien tan
escéptico, haberse convencido que quien lo mato fue un fantasma.
FIN
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