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Ensueño

  . – Toma mi mano, camina conmigo, no mires hacia atrás, no mires hacia adelante y por favor por lo que mas quieras, aun no observes a los lados. . – Millones de preguntas saltan a tu mente en estos momentos, pero solo una de ellas es la importante, ¡NO ME SUELTES! Continúa caminando, no te dejes distraer, olores, sonidos y voces intentaran robar tu atención, camina y no me sueltes. . – Detente, comienza a llover, abrázame fuerte y cierra los ojos, siente las gotas, solo siéntelas no las oigas, piensa, solo piensa por un instante en lo que dejaste atrás… ahora piensa en lo próximo que estas por dejar, así es, apoya tu cabeza en mi hombro. . – Soy lo que siempre soñaste, soy aquella que protagonizaba tus fantasías, soy la mujer mas hermosa que pudo fabricar tu deseo, mis ojos profundos, no son mas que un reflejo de los tuyos, ¡ Hey ! Ábrelos lentamente, levanta la mirada, no veas a los lados, no veas atrás, no veas hacia adelante, solo obsérvame a mi… llueve, sigue lloviendo....

Un Viejo Faro

 


. – Esta oscureciendo termino de cenar y me voy al faro, esta noche podría ser la noche; Julio se preparaba una vez más para ir al viejo faro, después de una larga jornada que comenzaba a las 4:30am con el despertar de un reloj viejito que conservaba y era el único recuerdo que le quedaba de su padre, trabajaba el campo alrededor de su cabaña ahí tenía algunos cultivos y algunos animales que le permitían sobrevivir.

. - Bueno creo que esta noche tampoco es la de mi suerte ya mejor me voy a dormir; Julio tenía unos binoculares dispuestos en lo alto del faro y desde ahí observaba a lo lejos alrededor del mar que tenía en frente, así como algunas zonas de las montañas que rodeaban su casa.

. – Este pobre despertador ya casi no da más… bueno espero que para mañana siga funcionando; Julio ponía su despertador todas las noches con la esperanza que le quedara algo de vida útil, apagaba su vela se acostaba sin darle la espalda a la puerta de la cabaña, la cual por cierto es muy pequeña.

. – Aquí vamos de nuevo, menos mal el despertador funciono, no lo se pero siento… siento que hoy es mi día; Julio comenzó sus actividades diarias con mucho empeño y optimismo, a la hora de comer regreso a su cabaña construida de madera gruesa algo desgastada por supuesto recibiendo la fuerza de la naturaleza para brindarle protección, una pequeña mesa con una silla en la sala la cual era también su habitación y en donde guardaba sus pocas pertenencias, por ultimo la cocina estaba afuera era un horno a leña.  

. – Esta oscureciendo de nuevo voy a encender las velas antes de partir al faro… ¡oh! No recordaba estaba foto ya casi no se puede ver, esta muy deteriorada; al momento en que Julio fue a comenzar a encender las velas observo que sobre salía algo debajo de una mesita y allí encontró una foto muy antigua, se sentó a observarla y comenzó a llorar también sonreía cuando de repente escucho que tocaron a su puerta muy fuerte levanto la cabeza mirando hacia ella sorprendido.

. - ¿Eres tú?, con las manos temblorosas aun sosteniendo aquella foto se levantó rápidamente y abrió la puerta, no había nadie, camino hacia afuera buscando en los alrededores, pero no, no había nadie. Regreso a la cabaña estaba confundido, tomo la foto o lo que quedaba de ella y se fue al faro.

. – No veo nada un poco de neblina, ¡que vivencias tan bonitas las que recuerdo ese día donde tomaron esta foto! Se que pronto las reviviremos y seremos lo que éramos antes; Julio conversaba con aquella desgastada foto sentado en la ventana de aquel viejo faro… de pronto escucho pasos muy deprisa que iban hacia el techo a donde él jamás había llegado.

. - ¡HEY, DETENTE! ¿ERES TU?; corría detrás de esas pisadas sin soltar la foto y al llegar al techo Julio observo a su alrededor no había nadie, soplaba muy fuerte el viento comenzaba a lloviznar la neblina en la noche arropaba el ambiente; caminaba de un lado a otro, llegaba hasta la punta veía hacia abajo se rascaba la cabeza, no soltaba la foto.

. - ¿Por qué te escondes? Déjame verte te estado esperando por mucho, se que podemos volver a ser como éramos antes, todas las noches te esperaba sabía que vendrías a rescatarme llévame contigo por favor, ¡NO QUIERO ESTAR MAS SOLO AQUÍ QUIERO VOLVER!

. – Julio, un hombre que fue perdiendo todo lo que tenía, algunas por consecuencias de sus actos, otras por que el tiempo se las fue llevando y no tuvo la fuerza para asimilar que la vida seguiría adelante con o sin él, sufrió ataques de ansiedad y algo de paranoia, estuvo medicado y en algún momento fue amenazado por las autoridades locales de internarlo en un centro médico, en ese momento tomo la decisión de huir a una pequeña isla deshabitada.

. – Julio esperaba ser rescatado por alguien o por algo, deseaba ser regresado de nuevo a un tiempo que dejo de existir hace mucho, aquella foto que encontró revivió en él viejas glorias, el único que podía rescatarlo era él mismo pero no lo entendía así y esa noche en el techo de aquel viejo faro desesperado pidiendo volver, Julio se habría condenado a si mismo a seguir repitiendo una y otra vez la angustia diaria de esperar a alguien o a algo que lo llevase de vuelta a un tiempo donde él tenia todo y era feliz.

. – Aun lado del viejo faro en la costa estaba amarrado el bote en el que llego y en el que podría irse, pero su mente enredada en la nostalgia y en los recuerdos jamás se lo permitiría.

 

FIN


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